Violencia machista en España: menos feminicidios y más llamadas de ayuda

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Nuevo artículo de Miren Gutiérrez y Antonia Moreno Cano en The Conversation con ocasión del Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer. En este artículo las autoras ofrecen una visión panorámica de la violencia contra las mujeres y los retos en igualdad a los que se enfrenta la recién nombrada ministra de Igualdad, Ana Redondo.

El artículo ofrece los últimos datos sobre la violencia machista en España, las medidas y organismos que luchan contra esta y un repaso de los retos que aguardan la nueva ministra.

Seminario sobre «inteligencia artificial» en el periodismo en la Universidad de Sevilla

El día 4 de diciembre, nuestra compañera Miren Gutiérrez ofreció una sesión sobre «Privacidad digital y ciberseguridad: el trabajo con datos e IA aplicado al/a periodista y el/a comunicador/a» en la Universidad de Sevilla, en el que se hizo hincapié en los sesgos algorítmicos y desigualdades de género.

El taller se desarrolla en el marco de la “Red de Innovación sobre competencias digitales y metodologías de investigación aplicadas a Internet”, un proyecto de innovación docente liderado por la profesora Salomé Sola Morales, en el que participan también las y los docentes Belén Zurbano-Berenguer, Irene Raya Bravo, Lorena Rosalía Romero Domínquez, David Montero- Sánchez, Jesús Sabariego Gómez y José Candón-Mena.

 

Uno de cada tres artículos de opinión expresa resistencias antifeministas

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Publicamos un estudio de nuestras investigadoras Irene Pérez-Tirado y Pilar Rodríguez Pérez de 440 artículos de opinión publicados durante los meses de enero, febrero y marzo de 2018. Estos diarios son Deia, El Correo, El Mundo, El País y Gara. El estudio utiliza un  Análisis Crítico del Discurso Feminista (ACDF) para identificar resistencias antifeministas en dichos artículos.

Informe: Resistencias en los medios

Entre los resultados están:

  • Resistencias a pesar de la eclosión: Más de 1/3 de las piezas expresan resistencias
    antifeministas. Del corpus analizado (440), 139 (es decir 1 de cada 3) expresan resistencia antifeminista. Esta proporción resulta nada desdeñable si no olvidamos que se da en un periodo de eclosión aparentemente amable y entusiasta con el movimiento.
  • Discurso androcéntrico: Las mujeres firman el 42% de las piezas. El análisis de este
    corpus revela el sexo de los/las periodistas que firman su autoría; solo 169 de las 440 piezas están escritas por mujeres. Las mujeres continúan estando ligeramente infrarrepresentadas en la prensa y este estudio también lo confirma. Entre las piezas identificadas como antifeministas, 35 de ellas están escritas por mujeres frente a casi el triple de hombres (93). Si bien reconocemos esta tendencia cabe señalar que las cuestiones de género son complejas y que el patriarcado está, lamentablemente, sustentado por hombres y mujeres.
  • Cuatro temas como objetivo del discurso reaccionario. El ACDF ha permitido
    identificar cuatro temas principales hacia los que se dirige el discurso reaccionario, los cuales son:

    • Ataques al feminismo.
    • Polémica por el uso del término “portavoza”.
    • La huelga del 8M.
    • Los ataques al movimiento #MeToo y los apoyos al conocido como “manifiesto
      de las francesas”.
  • “Retóricas de la intransigencia” en la retórica antifeminista. Prevalencia de la perversidad frente al riesgo y la futilidad. Las “retóricas reaccionarias” de Hirschman son identificables en el discurso antifeminista y es que se pudieron clasificar todas las citas extraídas en alguna de las tres tesis. De ellas, la “tesis perversidad” (con 243 citas) fue la utilizada con más frecuencia, frente a la “tesis del riesgo” (160) y, por último, la “tesis de la futilidad” (85). Desde la “tesis de la perversidad” se reiteraron ideas como que a consecuencia del feminismo las mujeres resultarán perjudicadas; potenciará la confrontación, la guerra entre sexos, la división entre las propias mujeres o fomentaría la caza de brujas, entre otras. A partir de las citas clasificadas bajo la “tesis del riesgo” se consideraba que el cambio fomentado por el feminismo pondrá en peligro logros ya alcanzados como la maternidad o el modelo de familia tradicional; la meritocracia, la propia masculinidad, la tradición o la libertad. Con un uso más residual, desde la “tesis de la futilidad” se calificó al feminismo como algo inútil o carente de impacto real aludiendo, por ejemplo, a la supuesta irrelevancia tanto de la Huelga del 8M o la movilización originada por el #MeToo.
  • Destacan las consignas neomachistas, postfeministas y el déficit de reconocimiento frente al feminismo. Si bien todas las citas recopiladas se han podido clasificar en alguna de las ocho estrategias discursivas antifeministas que configuran la matriz de análisis, destacan, muy notablemente un reiterado recurso a estas tres señaladas. Es innegable que la afrenta al feminismo desde los medios exige de un discurso más elaborado y de mayor sutileza que en décadas anteriores. Por eso resulta coherente que las consignas más frecuentes en este entorno mediático provengan del neomachismo o de la defensa de posiciones postfeministas malintencionadas o confusas, así como de un déficit de reconocimiento al movimiento y su lucha ya casi perenne.

Los resultados de esta investigación también pueden ponerse en relación con las tres dimensiones principales de las resistencias antifeminista que la literatura relevante ha identificado en los contenidos online. Tal y como se ha apuntado anteriormente estás dimensiones son: la retórica pseudo-feminista, la invisibilización y el neosexismo misógino. A pesar de que comparar esta identificación no corresponde con la finalidad propia de esta investigación, es posible detectar estas tres dimensiones que genuinamente fueron reconocidas en los contenidos online, en los discursos antifeministas de los artículos de opinión. Así pues, siguiendo la definición de cada una de las tres dimensiones plasmada con anterioridad en este documento y, observando los resultados derivados de esta investigación, colocamos en relación con las estrategias de la resistencia antifeminista.

Congreso Medios de Comunicación e Igualdade aborda la Inteligencia Artificial como herramienta para la igualdad

La llegada de la automatización algorítmica constituye un reto para el periodismo. De esto trató la conferencia de la Asociación de Periodistas de Galicia sobre las llamadas «inteligencias artificiales», herramientas deben ser empleadas de manera responsable para evitar caer en dinámicas discriminatorias y de desigualdad.

El Congreso, que se celebró en el auditorio de la Facultade de Ciencias da Comunicación de la Universidad de Santiago de Compostela, contó con la intervención de relatoras expertas y especializadas en IA, como Idoia Salazar García, presidenta y fundadora do Observatorio del Impacto Social y Ético de la Inteligencia Artificial OdiseIA; Miren Gutiérrez, investigadora principal de ARES, de la Universidad de Deusto; Violeta Molina Gallardo, corresponsal de Género de la Agencia EFE y ganadora del V Premio de Periodismo contra la Violencia de Género de la Fundación Aliados por la Integración; y Raquel Holgado, redactora de Tecnología del periódico 20 Minutos; o Carolina González Valenzuela, redactora de la publicación Computer Hoy.

Junto a ellas, también estuvieron Gabriela Bouret y Natalia Louzau, jefa de Análisis de Datos y periodista de La Nación Data del periódico argentino La Nación. Este periódico anunció la creación de dos herramientas digitales para promover la igualdad de género y dar cobertura a temas sensibles como el acoso, el suicidio, el bullying o la diversidad.

Zinemaldia: Edadismo o el doble rasero del envejecimiento en el cine

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Nuestra compañera Pilar Rodríguez participó una mesa redonda sobre igualdad en el Zinemaldia que dedicó a hablar del edadismo o el doble rasero del envejecimiento de actores y actrices en el cine. Abajo encontraréis las notas que acompañaron su interesante intervención.

Os compartimos las notas de la ponencia de la Dra. Rodríguez:

Bloque 1: Estereotipos y discriminación

El poder de las narrativas cinematográficas en la construcción del imaginario de las personas es una de sus grandes potencialidades, para bien y para mal. El cine y los productos audiovisuales tienen el potencial para enriquecer y aumentar nuestros imaginarios sociales y culturales, pero también para disminuirlos y empequeñecerlos, haciéndonos ver lo que cabe y lo que no cabe en ese reflejo de la realidad que se muestra.

Un estereotipo de género es una visión generalizada o una idea preconcebida sobre los atributos o las características, o los papeles que poseen o deberían poseer o desempeñar las mujeres y los hombres. Un estereotipo de género es perjudicial cuando limita la capacidad de las mujeres y los hombres para desarrollar sus capacidades personales, seguir sus carreras profesionales y/o tomar decisiones sobre sus vidas.

La utilización de los cuerpos de las mujeres y de los cánones de belleza como reclamo de mercado y sexualización de las mujeres en las pantallas es un fenómeno que afecta a niñas, jóvenes y mujeres de todas las edades. Podemos preguntarnos si existe, acaso, una etapa vital en las que las mujeres se sientan cómodas con la edad que tienen y representan. Hay concursos de belleza para niñas pequeñas (a las que se les inyecta bótox y se les sexualiza desde la infancia); las adolescentes sufren las presiones de un canon de belleza normativo que las hace blanco de las burlas si no se ajustan al mismo. En cuanto se va llegando a los treinta hay presiones ante la amenaza de los signos de envejecimiento que ya asoman, y durante mucho tiempo, a partir de los 40 parecía que las mujeres ya no podían aparecer en las pantallas de cine, lo que fue dando paso con el tiempo a una mayor presencia de mujeres mayores.

¿Cuáles son las opciones? Las mujeres mayores que representan su edad físicamente no tienen cabida en la pantalla, pero las actrices que se someten a operaciones estéticas son igualmente vilipendiadas por no saber envejecer bien y por los nefastos resultados que a veces muestran en sus rostros.

El edadismo —entendido como la discriminación por edad— se muestra en nuestra cultura en innumerables situaciones y prácticas sociales normalizadas en la vida cotidiana.

En 1972 Susan Sontag definió esta realidad como el «doble estándar/rasero del envejecimiento», según el cual mientras los hombres maduran y las mujeres envejecen. En este sentido, para las mujeres el transcurrir de los años supone un estrechamiento de sus oportunidades de estar y situarse libremente en el mundo, de ser consideradas atractivas e interesantes, mientras que en ese mismo periodo de edad los hombres por lo general siguen disfrutando de las libertades, oportunidades y consideraciones por parte de la sociedad.

Carrie-Anne Moss, protagonista de Matrix cuenta que al día siguiente de cumplir 40 años le llegó un guion en el que le ofrecían el papel de abuela: “Es una historia estereotipada, trabajar con hombres que son mucho mayores y están envejeciendo. Y ellos está disfrutando de su envejecimiento aunque tú seas mucho más joven que ellos”.

Margaret Gullette afirma que el envejecimiento es un proceso biológico, pero también una construcción social y cultural. El cine es una forma de tecnología social (Teresa de lauretis: Technologies of Gender) que produce (materializa, promueve, desarrolla y refuerza) el envejecimiento. Pero a su vez, tiene el potencial y la capacidad para promover nuevas visiones que no sean las hegemónicas. El envejecimiento para las mujeres occidentales es experimentado como un trauma debido a las representaciones culturales, especialmente cinematográficas, de las mujeres que envejecen.

El cine hegemónico presenta a las mujeres mayores con signos de decadencia física y psíquica y hace que sus experiencias resulten poco atractivas para un público que se supone joven, masculino y heterosexual (de hecho, las pruebas para las películas de Hollywood en su mayoría de hacen con ese grupo de edad). Sin embargo, basta acudir a cualquier sala de cine a lo largo del año en esta ciudad, para ver que gran parte del público está formado por mujeres mayores.

Mientras que los hombres mayores continúan encontrando papeles que los muestran como sexualmente atractivos y en general su edad se vuelve invisible e irrelevante para el argumento, sus compañeras de reparto suelen ser mucho más jóvenes y así se ratifica su atractivo. Las mujeres mayores son menos visibles, sin interés erótico y cuando aparecen (lo que sucede igualmente con personajes LGTBIQ+, minorías raciales o personajes con discapacidades) sus carencias son subrayadas. INTERSECCIONALIDAD.

  1. Industria actual

Hay al menos cuatro situaciones que necesitan atención:

  1. Escasa presencia de mujeres y de mujeres mayores en puestos con capacidad de tomar decisiones en la industria cinematográfica.
  2. La discriminación etaria contra las mujeres que les impide mantener sus carreras una vez cumplidos los cuarenta.
  3. La invisibilidad o visión estereotipada de personajes femeninos mayores.
  4. Representación de las películas del cine comercial diferente al que proponen algunas películas del llamado Sur Global.

Solo 11 películas de las más taquilleras de la última década en Hollywood han incluido mujeres de más de 45 años como protagonistas o co-protagonistas, en comparación con 30 películas que incluyen a protagonistas hombres.

Un estudio llevado a cabo por la revista Time sobre las 5000 películas más taquilleras desde los comienzos del cine en Hollywood revela que las carreras de los actores llegan a la cima a los 46 años, mientras que las mujeres alcanzan su punto profesional más alto a los 30. Cuando los hombres maduros (George Clooney, Harrison Ford, Warren Beatty, Liam Neelson, Tom Cruise o Clint Eastwood) están emparejados con actrices más jóvenes, esta discrepancia no forma parte del argumento, pero cuando ocurre lo contrario la diferencia de edad juega un papel importante en la historia: The Mother (Roger Mitchell, 2004); en películas como American Gigolo (Paul Schrader, 1980), Pride (Matthew Warchus, 2014), Obsesión (Rob Cohen, 2015): mujeres mayores excesivamente sexualizadas, obsesivas, egoístas, y destructoras de familias.

Mientras que en la vida de las sociedades contemporáneas las mujeres tenemos hijos cada vez más tarde, el cine nos presenta a menudo madres encarnadas por actrices jóvenes. En Alejandro Magno, Angelina Jolie interpreta a Olimpia, la madre de Alejandro Magno al que interpretaba Colin Farrell. En la vida real solo hay un año de diferencia entre ellos. Cuando se estrenó la película, la actriz tenía 29 años y el actor 28. Winona Ryder como la madre de Zachary Quinto en Star Trek (2009) solo tenía 6 años más que su hijo en la ficción. Posiblemente el caso más curioso de esta lista sea el de Sally Field y Tom Hanks. Los dos actores han coincidido varias veces a lo largo de su carrera y se da la extraña situación de que la actriz dio vida a la amante del actor y su madre con tan solo unos años de diferencia. ¿Cómo es esto posible? De nuevo, los ejecutivos de Hollywood y su reticencia a fichar a mujeres mayores. En 1988, los actores estrenaron Lo que cuenta es el final, una comedia donde un cómico ayuda a una ama de casa que quiere triunfar como humorista. Field y Hanks interpretaron a una pareja amorosa y, cinco años después, ella estaba dando vida a su madre en Forrest Gump. En la vida real tan solo se llevan 10 años.

Representaciones que nos acercan de modo más adecuado a la vida de las mujeres mayores y a un renacer o redescubrir la sexualidad a partir de los sesenta: La vida era eso (David Martínez de los Santos, 2020), Laura Mañá: La vida empieza hoy, 2010); Mejor que nunca (Dolores Payás, 2008), Ainhoa Rodríguez: Destello Bravío (2021).

Diferencia entre “envejecimiento activo” (modelo neoliberal de mantener la actividad productiva) y “envejecimiento afirmativo” (Linn Sandberg – El envejecimiento afirmativo no está anclado en el éxito, sino en el reconocimiento de que envejecer implica volverse diferente: «los cambios en el cuerpo que envejece pueden ofrecer formas de reconsiderar el género, la corporeidad y la sexualidad» (2013, p.15). “Affirmative old age: The ageing body and feminist theories on difference”.

Hay una representación de la vejez masculina como prueba del envejecimiento exitoso marcado por la virilidad manifestada en las figuras de actores como George Clooney, Clint Eastwood, Harrison Ford, Warren Beatty, Liam Neelson o Tom Cruise. La mula  (2018) dirigida e interpretada por Clint Eastwood muestra a un octogenario que mantiene relaciones sexuales con tres jóvenes prostitutas.

  1. Posibles soluciones

Sin embargo, cualquier producción cultural que refleje esta diversidad de realidades no se produce de por sí, no sale de la nada. Requiere que las personas responsables (dirección, guion, producción, fotografía, arte, vestuario e iluminación) lleven a cabo una profunda reflexión autocrítica acerca de su pensamiento edadista, cuestionando e interrogándose constantemente acerca de los contenidos, los significados, las palabras y las imágenes que están proponiendo, tratando de estar ojo avizor para evitar que en cualquier momento se deslice una actitud paternalista y estereotipada que delate el lastre edadista que arrastramos. No es tarea fácil.

Ley de 2022:

– Dentro del crédito anual destinado a cada una de las líneas de ayuda reguladas en esta sección (‘Ayudas a la producción’), se reservará un mínimo del 35 % para los proyectos realizados exclusivamente por directoras.

-El ICAA, dentro de los límites presupuestarios aprobados en cada ejercicio establecerá medidas que fomenten en el ámbito cinematográfico y audiovisual la igualdad de género y que faciliten la incorporación de mujeres, profesionales jóvenes y del talento emergente, así como de personas con otros orígenes nacionales o étnicos y de personas con discapacidad. Dichas medidas podrán consistir en el establecimiento de cuotas o de reservas para estos grupos específicos de profesionales. Dichas cuotas o reservas, cuando tengan por objetivo salvar la brecha de género, serán como mínimo del 30 %.

-Se podrán conceder ayudas a personas físicas para la escritura de guiones, que deberán ser desarrollados en el tiempo y en las condiciones que se determinen en las correspondientes bases reguladoras. Dentro del crédito anual destinado a estas ayudas se reservará un porcentaje para los guiones escritos exclusivamente por mujeres.

 

Interview with ABC Australia

The resignation of the head of Spanish football was only possible due to the majority rejection that his behavior aroused in politics, institutions, and society as a whole. Our colleague Miren Gutierrez talks about this in a live interview with ABC Australia.

Las 7 estrategias del antifeminismo que esconde el discurso de Rubiales


Un artículo en The Conversation de nuestra compañera @GutierrezMiren examina el discurso del expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, ante su Asamblea General desde el punto de vista de las resistencias antifeministas.

El artículo identifica ejemplos de las siete estrategias antifeministas, sobre todo del victimismo. Así explican esta estrategia discursiva Michael Flood, Molly Dragiewicz y Bob Pease: “Las denuncias de victimización masculina y discriminación inversa también son elementos comunes de resistencia antifeminista. Muchos hombres se sienten amenazados por el feminismo y llaman la atención sobre lo que ven como formas de desventaja masculina”. ¿Suena familiar? En el artículo, hay ejemplos de cada una de las estrategias, es decir: Negación, rechazo, inacción, apropiación, cooptación, represión y violencia.

!Tenemos nuevo monográfico en le revista Feminismo/s!

A continuación la lista de contenidos con los artículos:

Como dice su coordinadora en la introducción:

Entre estos artículos existen interesantes intersecciones que hablan de las mujeres, los datos o las asimetrías de poder en la era de las plataformas. Uno es el mecanismo reactivo de la apropiación oportunista del feminismo y de sus consignas, que surge tanto en el estudio de la publicidad supuestamente feminista y empoderadora como en el de las aplicaciones de femtech. La cooptación es una de las ocho estrategias discursivas identificadas por Flood et al. (2020), quienes exponen que las resistencias antifeministas frecuentemente usan el lenguaje de las propuestas y las metas progresistas (por ejemplo, «igualdad», «derechos» o «justicia») para mantener estructuras y prácticas desiguales. En el caso de la publicidad engañosamente presentada como femvertising, el objetivo es asociar la marca con el progreso social y congraciarse con un sector del mercado –las mujeres con poder adquisitivo para vender más; en el caso de la femtech, además de promocionar la venta de estos servicios, el objetivo es más esquivo, ya que se trata de recabar el máximo volumen de datos de sus usuarias, aunque no sean estrictamente
necesarios para el correcto funcionamiento de estas aplicaciones, a fin de
monetizarlos.
Otro es el tema de la representación de las mujeres, o falta de ella, que se aborda en los análisis de los vídeos musicales, las narrativas de TikTok, el tratamiento televisivo de las campañas de las políticas en informativos y la ausencia de referentes femeninos en la divulgación de la ciencia. Aquí la situación que plantean estos estudios es compleja. Estos análisis abarcan desde la aparente asepsia con que candidatas y candidatos son tratados por la televisión pública a la ausencia de mujeres como fuentes de información científica en los medios y la desenvoltura con que circulan imágenes cosificadoras y humillantes de las mujeres en las plataformas. Queda patente en estos estudios que, sin protocolos, ni reglas, ni códigos éticos que protejan a las mujeres de la sexualización y el abuso, los algoritmos se ocuparán de multiplicar estas imágenes perjudiciales de forma masiva e inmediata. El problema es de calado cuando se considera la autosexualización observada en el estudio de TikTok y el consumo de estas imágenes por parte de menores. En otro análisis sobre Instagram y Facebook, por ejemplo, Ramsey y Horan (2018) concluyen que cuando las mujeres publican fotos autosexualizadas lo hacen en relación con sentimientos de agencia sexual. Asimismo, estas autoras confirman que las fotos más sexualizadas obtuvieron más atención en estas plataformas y sugieren que comprender el deseo de atención de las mujeres, y la autoestima derivada de dicha atención, debería ser un foco de
investigación futura.
Aunque no lo plantean directamente, los estudios sobre la ansiedad matemática y la femtech están relacionados también con el tema más amplio de la alfabetización de datos (en inglés, data literacy), o el acceso a los datos, habilidades, instrumentos y oportunidades para tratar y analizar con datos, que es la base de la agencia y el empoderamiento de datos. Estudios anteriores (Gray et al., 2016; Gutiérrez, 2019; Kõuts-Klemm, 2019, entre otros) señalan que la forma en la que actúan los algoritmos detrás de las plataformas es tan compleja y oscura que se requieren nuevas habilidades, recursos y
situaciones que fomenten dicha alfabetización de datos. El problema es que, aunque existen muchas asimetrías entre las mismas mujeres, generadas por las diferencias de clase y raza, estas tienen, en general, menos acceso a la tecnología (Taylor, 2018) y son minoría en el sector tecnológico (Pickett, 2018; West et al., 2019). Además, existen menos datos sobre las mujeres, algo que las oculta a ellas y a sus luchas (Crawford, 2013; D’Ignazio y Klein, 2019), y los sesgos de género que afectan a las mujeres son rampantes, por ejemplo, cuando se supone que lo que vale para la población en general, valdrá para
ellas (Trevisan, 2013).

Nuevo capítulo «Resistencias a los avances del feminismo en tiempos de crisis»

Nos os perdáis «Resistencias a los avances del feminismo en tiempos de crisis» con M. Jesús Pando & Pilar Rodríguez, en Comunicación en crisis, editado por @ArrietaLeyre and Eli Pérez.

Este artículo explora la forma en las que la crisis motivada por la expansión de la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2 y conocida como pandemia de Coronavirus o de COVID-19 ha impactado en los avances del feminismo en el territorio español. Propone que la pandemia ha sacado a la superficie de forma más evidente un discurso antifeminista que estaba latente en la sociedad española y analiza la propagación de este discurso a través de ciertos agentes políticos y mediáticos con el fin de conocer cuáles son las claves de la resistencia antifeminista y de reflexionar sobre su impacto en una sociedad post-COVID. Se centra en las manifestaciones feministas del 8 de marzo desde 2018 hasta 2021. Si la celebración del 8M del año 2018 supuso un antes y un después en la visibilización de la lucha de las mujeres por la igualdad y su aplastante legitimación social, abrazada por inmensas mayorías de distinto color político y social, la celebración del 8M de 2020, unos días antes de la declaración del estado de alarma, fue la excusa perfecta para que un sector de la opinión pública construyera un discurso antifeminista sin complejos, culpabilizando a la movilización de la extraordinaria catástrofe que se avecinaba.

!Publicamos libro!

Ya está aquí Resistencias antifeministas: Reacciones a las marchas por la igualdad en España, un libro de las autoras Miren Gutiérrez, Irene Pérez-Tirado, Begoña Sanz, Mariluz Congosto, Cristina Ubani, Adriana Calvo, David Pardo, Diego Álvarez, María Jesús Pando, Pilar Rodríguez y Lisa Cuklanz.

El consenso que suscitaron las manifestaciones feministas masivas del 8 de marzo de 2018 en decenas de ciudades de España dio paso, en solo cuatro años, a la división, la confusión y la confrontación. ¿Qué ha pasado? ¿Pueden explicarlo las resistencias antifeministas a las que se enfrenta todo éxito del feminismo? ¿Cómo han actuado estas resistencias? Este libro explora las resistencias antifeministas centrándose en cómo se dieron durante las movilizaciones denominadas 8M –por celebrarse el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer—, que tuvieron lugar en toda España entre 2018 y 2022, con desigual acogida. Los trabajos de este volumen buscan esas resistencias en contenidos periodísticos, sobre todo, debido a su influencia sobre la opinión pública, pero también en Twitter, en otras plataformas digitales y en artículos académicos. Asimismo, este libro recoge una propuesta metodológica innovadora para detectar y analizar las resistencias antifeministas y un relevante análisis sobre las resistencias antifeministas emergidas en las plataformas sociales y recogidas por medios periodísticos estadounidenses durante el juicio de Jonny Depp contra Amber Heard en el 2022 del post#MeToo.